Hermoza Colombia, maravilloso verde el de sus cafetales, cielos amplísimos cargados de arreboles, me salen al paso en aquella mañana recién nacida, con olores frutales, con olor a chocolate y arepas , con el sentir primaveral y el quehacer de sus gentes.
Buseta, conductor, ayudante y pasajeros, todos uno. Allí estábamos participando uno a uno de la recogida de cada pasajero !en su domicilio! Las anécdotas florecían como el verde de sus montañas, sin órden ni concierto...! Niña llamaron para viajar a Cali! Y el pasajero?
Sí un momentico...se fué por la caja de herramientas y ya viene.
Pasó el momentico y aparece el joven en cuestión con su caja de herramientas, sube ante la algarabía del personal disculpándo su retraso: "me despedía de la vieja" comentarios buén humor y risas que caldean al ambiente...siguente pasajera, el "momentico" se convierte en larga espera: pasajeros impacientados y !por fín! sube a la buseta la flor de la canela...perfumada recién bañada y acicalada, disipando los malos humores con un toque de mirada entre tímida y coqueta que deja al personal sin habla. Florece el chiste fácil de doble sentido, con sabor a comunidad, a necesidad, a un pueblo despierto y atento; listo para hacer reir o hacer llorar, con la misma sencilléz y naturalidad... Quindio, preciosas montañas de verdes cambiantes, cuajadas de cafetales y aromas ancestrales...
Buseta, conductor, ayudante y pasajeros, todos uno. Allí estábamos participando uno a uno de la recogida de cada pasajero !en su domicilio! Las anécdotas florecían como el verde de sus montañas, sin órden ni concierto...! Niña llamaron para viajar a Cali! Y el pasajero?
Sí un momentico...se fué por la caja de herramientas y ya viene.
Pasó el momentico y aparece el joven en cuestión con su caja de herramientas, sube ante la algarabía del personal disculpándo su retraso: "me despedía de la vieja" comentarios buén humor y risas que caldean al ambiente...siguente pasajera, el "momentico" se convierte en larga espera: pasajeros impacientados y !por fín! sube a la buseta la flor de la canela...perfumada recién bañada y acicalada, disipando los malos humores con un toque de mirada entre tímida y coqueta que deja al personal sin habla. Florece el chiste fácil de doble sentido, con sabor a comunidad, a necesidad, a un pueblo despierto y atento; listo para hacer reir o hacer llorar, con la misma sencilléz y naturalidad... Quindio, preciosas montañas de verdes cambiantes, cuajadas de cafetales y aromas ancestrales...
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